Las flores preservadas son flores totalmente naturales, recogidas en su mejor momento, para ser posteriormente tratadas de forma cuidadosa y exclusiva. Este tratamiento permite que se puedan conservar, manteniendo un aspecto fresco y natural durante años. Como si estuvieran recién cortadas, se mantendrán llenas de color y vida, sin la necesidad de agua ni de luz solar.

Los colores, la versatilidad y la durabilidad de dichas flores, permiten crear diseños únicos y realmente espectaculares que se conservarán durante mucho tiempo. Así, cada vez más novias eligen un bonito ramo de flores preservadas para lucir el día de su boda.

Entre los complementos que eligen las novias, ahora muy de moda, están los tocados, coronas o diademas hechos a mano con flores preservadas. Recientemente se están combinando con velos de colores en tono pastel que aportan mucha elegancia y naturalidad.

Además, las novias también quieren que sus madres, abuelas, hermanas o damas de honor, compartan con ellas el momento tan especial que están viviendo y que además lo recuerden siempre. Una muy buena forma de hacerlo es regalar un ramo igual pero más pequeño al suyo. Las novias pueden sorprenderlas de otro modo, regalándoles una pulsera de encaje con flores preservadas. De esta forma, no sólo la novia llevará flores en su gran día, sino todas aquéllas con las que los novios quieran tener un detalle muy especial. Porque, sencillamente, con las flores podemos decir te quiero y que dure por siempre.